Publicado: 11.12.2025

La Cámara de Diputados aprobó en dos sesiones consecutivas el Proyecto de Presupuesto General del Estado para el año 2026, que asciende a RD$1.84 billones entre ingresos y fuentes de financiamiento, y que proyecta un déficit equivalente al 3.2% del PIB.
El proyecto aprobado por los diputados descansa sobre un crecimiento económico proyectado de 4.5% para el próximo año, una inflación promedio de 3.8%, y una tasa de cambio estimada en 65.50 pesos por dólar.
Los ingresos ascienden a RD$1.43 billones, mientras que las fuentes financieras —necesarias para cubrir el déficit y las aplicaciones financieras— totalizan RD$401,767.8 millones.
Para el proximo año, el gasto total del Gobierno Central se estima en RD$1,622,833.4 millones, equivalente al 18.7% del PIB.
- Gastos corrientes: RD$1,407,548.7 millones (86.7%)
- Gastos de capital: RD$215,284.7 millones (13.3%)
Los componentes principales del gasto corriente son:
- Consumo: RD$542,875.5 millones
- Transferencias corrientes: RD$424,672.2 millones
- Intereses de la deuda: RD$324,257.1 millones (23%)
Los Servicios Sociales concentran el 45.5% del gasto, seguidos por los intereses de la deuda pública (22.3%) y los servicios económicos (15.4%).
Misterios con mayor asignación son:
- Administración de la Deuda Pública: RD$362,550 millones
- Ministerio de Educación: RD$332,030.6 millones
- Ministerio de Salud: RD$180,686.7 millones
Además, el Gobierno contempla RD$460,096.4 millones en proyectos de inversión vinculados a la Estrategia Nacional de Desarrollo (END 2030). El Eje 2 (Desarrollo Social) domina con RD$285,296.2 millones, destacándose salud, educación y programas de igualdad de oportunidades.
Las provincias con mayor inversión per cápita serán Dajabón, Pedernales y Monte Cristi, todas fronterizas y catalogadas entre las más rezagadas del país.
Aportes mineros y estructura de ingresos
Los ingresos corrientes del Gobierno Central, calculados en RD$1,340,556.9 millones, dependen en un 92.3% de impuestos. El ITBIS continúa siendo la mayor fuente individual de recaudación con el 32.4% del total y un peso equivalente al 5.45% del PIB.
Un componente relevante del ingreso proyectado para 2026 corresponde a la minería: la empresa Barrick Gold aportaría US$475.5 millones (RD$31,151.2 millones) gracias al alza en los precios del oro y mayores volúmenes de producción.
Con un déficit financiero de RD$280,575.3 millones, el Gobierno necesitará RD$401,767.8 millones en financiamiento, equivalente al 4.6% del PIB.
La estrategia descansa mayormente en recursos externos:
- 70.6% provendrá de financiamiento internacional (RD$283,566.2 millones), incluyendo la emisión de Bonos Globales por RD$160,475 millones.
- El 29.4% restante se cubrirá en el mercado local mediante bonos internos.
El saldo de la deuda del Gobierno Central se estima en US$65,039.2 millones para finales de 2026, equivalente al 49.2% del PIB.
Críticas de la oposición
La Fuerza del Pueblo y diputados del Partido de la Liberación Dominicana objetaron el incremento del financiamiento externo y la creciente rigidez del gasto —particularmente por la carga de la deuda—, que absorbe más de una quinta parte del presupuesto.
Uno de los cuestionamientos más insistentes provino de legisladores de la Fuerza del Pueblo, quienes reclamaron que el Gobierno debió disponer de una indexación salarial por inflación.
Argumentaron que, dado el aumento del costo de vida, miles de trabajadores con salarios históricamente bajos quedan atrapados en rangos sujetos al Impuesto Sobre la Renta, pagando tributos que consideran injustos ante ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas.
Los diputados opositores reiteraron que, sin un ajuste en los tramos del ISR y sin una política clara para elevar salarios reales, el Presupuesto 2026 “consolida una presión fiscal que recae desproporcionadamente sobre quienes menos ganan”, a la vez que mantiene un gasto rígido en deuda y reduce el espacio para inversión social.
Otros legisladores criticaron lo que consideran un “optimismo excesivo” en las proyecciones de ingresos y el peso que seguirá teniendo la deuda pública, que obligará a nuevas emisiones internacionales en un entorno global incierto.


