La mayoría de proyectiles de corto y medio alcance fueron interceptados por el escudo defensivo israelí, aunque esta mañana uno de ellos impactó en una calle en Kiryat Shmona sin que los vecinos de esta ciudad muy cerca de la frontera con Líbano escucharan las sirenas previamen
Actualizado Sábado, 4 abril 2026
Como en los momentos más intensos en la escalada regional iniciada con el ataque de Hamas del 7 de octubre del 2023, los israelíes acuden a los refugios ante ataques que pueden llegar de tres países y a veces de forma simultánea: Irán, Yemen (Hutíes) y Líbano (Hizbulá). Y desde la pasada madrugada han acudido numerosas veces ante las sirenas que han recorrido su país desde la localidad norteña Metula a la sureña Beer Sheva pasando por las céntricas Tel Aviv y Jerusalén.
Este grupo chií proiraní Hizbulá firma la mayoría de ataques con el constante lanzamiento de proyectiles y drones contra el norte de Israel. La Fuerza Aérea israelí, por su parte, sigue alternando sus intensos ataques contra Hizbulá en Líbano y, junto a EE.UU, contra el régimen iraní especialmente en Teherán y alrededores.
El sábado arrancó y avanza en el norte de Israel de la misma forma que arrancó y acabó el viernes en la semana en la que los judíos celebran la Pascua judía y los cristianos la Semana Santa. el país celebra la Pascua judía. Es decir, con salvas de proyectiles y drones de Hizbulá. La mayoría de proyectiles de corto y medio alcance fueron interceptados por el escudo defensivo israelí, aunque esta mañana uno de ellos impactó en una calle en Kiryat Shmona sin que los vecinos de esta ciudad muy cerca de la frontera con Líbano escucharan las sirenas previamente. El ataque, sin alerta previa, no provocó muertos o heridos pero sí daños materiales en casas y coches colindantes.
Shimon Turjeman, habitante de Kyriat Shmona, cuenta que toda la familia estaba en su casa cuando de repente escucharon la explosión muy cerca. «En ese momento, uno de mis hijos se encontraba en el cuarto de seguridad de la casa pero el resto no. Es un milagro que no nos haya pasado nada excepto muchos daños dentro y fuera de casa ya que no se activó la sirena», dice en una mañana más en el punto de mira de Hizbulá. Como dice, el ataque le ha confirmado que aunque no haya el aviso de las alarmas deben estar siempre muy cerca del espacio protegido de la casa o ya dentro si es que quieren seguir viviendo en esta pequeña ciudad durante la guerra. A diferencia de la guerra anterior al acuerdo de tregua de noviembre del 2024, Israel no ha evacuado a los habitantes de las poblaciones cercanas a la frontera.
Irán realizó este sábado al menos siete salvas de misiles balísticos contra Israel con caída e impacto de sus restos en unos 20 sitios. No hubo muertos, pero sí cinco heridos y daños materiales. Un misil iraní disparado contra la zona central del país llevaba bombas de racimo lo que dispersó el perímetro de alcance a varias ciudades en el entorno de Tel Aviv. En esta ciudad, dos pequeñas bombas de este tipo de misil golpearon un aparcamiento cercano a la sede central del ejército y del ministerio de Defensa. La Policía ha advertido a los habitantes del peligro que puede suponer unas de estas submuniciones que aún no explotaron.
Al mediodía, Irán disparó otro misil con bombas de fragmentación contra el centro de Israel siendo interceptado por las defensas antiaéreas. Algunos edificios y coches en Ramat Gan, Bnei Brak, Petach Tikva y Tel Aviv fueron alcanzados por la metralla tras la neutralización causando heridos leves. Prácticamente al mismo tiempo, Israel neutralizó un dron de los hutíes contra la ciudad sureña de Eilat.
A primera hora de la tarde, una salva de misiles desde Irán apuntó a la zona de Jerusalén y el sur de Cisjordania. Las defensas interceptaron uno-algunos restos habrían caído sin causar víctimas- dejando que otro cayera en zona abierta y despoblada.
En el sur de Israel, un edificio en la zona industrial de Neot Hovav (norte del desierto del Negev) fue dañado por un ataque desde Irán causando un incendio.
Desde las localidades fronterizas de la citada Kiryat Shmona o Metula a las ciudades más grandes y alejadas de la frontera como Nahariya y Haifa, el norte de Israel es el principal objetivo de Hizbulá. Y como el resto del país, también está en el punto de mira de Irán y, desde hace exactamente una semana, de los hutíes. En los últimos dos casos y a diferencia de los ataques desde el vecino país árabe, los habitantes del norte tienen más tiempo para ir al refugio.
La decisión de Hizbulá de sumarse a la guerra el pasado 2 de marzo, involucrando al Líbano, como apoyo a la República Islámica iraní bajo ofensiva israelí-estadounidense iniciada hace cinco semanas, desencadenó una operación militar israelí a gran escala en el país vecino.
A medida que aumentan los ataques del grupo libanés patrocinado por Irán, crece la presión en Israel para elevar la intensidad de sus ataques y alejar de la frontera a los efectivos de Hizbulá. El ejército israelí profundiza su incursión en el sur del Líbano mientras sigue sus ataques aéreos. Este sábado, anunció una nueva oleada de bombardeos durante la madrugada contra «infraestructuras de Hizbulá» en Beirut.
Mientras las autoridades libanesas indican que las operaciones militares de Israel han causado más de 1.300 muertos y más de un millón de desplazados desde hace más de un mes, el portavoz del ejército, Effie Defrin, declaró este viernes: «Hasta el momento, hemos atacado y neutralizado a más de 1.000 terroristas y más de 3.500 objetivos terroristas en Líbano».
El viernes, un oficial israelí señaló que el desarme total de Hizbulá no es uno de los objetivos inmediatos (alegando que no es posible sin la ocupación de todo el Líbano). Sus palabras sobre Hizbulá provocaron el enfado de responsables de localidades en el norte de Israel que exigen el fin de Hizbulá «de una vez por todas». Sus habitantes volvieron a sus casas en el último año bajo la creencia, en base a las rotundas declaraciones de los dirigentes israelíes, de que las capacidades de Hizbulá fueron diezmadas de forma tan dramática que ya no suponían una amenaza. El grupo se quedó sin miles de proyectiles, lanzaderas, efectivos y casi todos sus dirigentes pero hoy por ejemplo es capaz de lanzar un centenar de proyectiles diarios contra las poblaciones del norte de Israel y sus posiciones militares en el sur del Líbano.