Mientras Melissa se desplaza lentamente por el Caribe, República Dominicana se prepara para enfrentar los efectos indirectos del huracán.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el ojo del ciclón se localiza cerca de la latitud 16.4 norte y longitud 77.8 oeste, a unos 205 kilómetros al sur/suroeste de Kingston, Jamaica, y 505 kilómetros al sur/suroeste de Guantánamo, Cuba, desplazándose lentamente hacia el oeste a apenas 6 km/h.
Esta lentitud aumenta la persistencia de los efectos indirectos sobre el territorio dominicano, con inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra catastróficos que podrían afectar el sur del país hasta mediados de la semana, según el NHC.
Las autoridades advierten a la población mantener medidas de precaución, especialmente en zonas vulnerables y propensas a deslaves o crecidas de ríos.
Jamaica bajo preparativos
En Jamaica, las autoridades emitieron advertencias urgentes para que los residentes no se aventuren fuera de sus refugios seguros.
El NHC indica que desde hoy hasta el martes se esperan inundaciones repentinas catastróficas y deslizamientos de tierra que amenazan la vida, además de vientos destructivos, especialmente en zonas montañosas, que podrían provocar daños infraestructurales extensos, cortes prolongados de energía y comunicación, y aislar comunidades enteras.
La marejada ciclónica y olas dañinas se mantendrán a lo largo de la costa sur del país hasta el martes.


